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Seguramente alguna vez te hayas preguntado cómo surgieron ciertas elaboraciones o cómo se descubrió que ciertos alimentos eran verdaderamente alimentos y se podían comer. Hoy te traemos una de esas historias de un producto muy rico y que a todo el mundo gusta que se descubrió por accidente. Hoy te hablamos del origen de las patatas fritas.

origen de las patatas fritas

Hay muchos productos en el mercado que se empezaron a comercializar como alimentos de forma casual. Por ejemplo, la famosa Cocacola en un principio fue un fármaco, hasta que se descubrió que como refresco de burbujas tenía su público y se empezó a comercializar como tal. En el caso de las patatas fritas, el origen también es un poco casual y la historia cuanto menos curiosa. 

Érase una vez una patata frita

La historia de las patatas fritas tipo chips o de bolsa puede sonar a cuento, de esos que empiezan con érase una vez y terminan con una bonita moraleja. Su origen nos traslada a un pequeño restaurante de la localidad de Saratoga, en Nueva York, llamado «Moon Lake Lodge». Allí trabajaba el protagonista de nuestra historia, George Crum y a quien se le atribuye la invención de las patatas fritas de bolsa. 

Un día, un cliente del restaurante se quejó por el grosor de las patatas que le habían servido. Pensaba que eran demasiado gruesas para su gusto, por eso las rechazó y pidió al camarero que se las llevara. Crum era el cocinero del local, y decidió preparar otro plato de patatas, esta vez algo más finas para que quedaran a gusto del consumidor. Sin embargo, este quedó de nuevo insatisfecho, seguía quejándose de que eran muy gruesas y además muy grasientas. Crum siguió preparando patatas cada vez más finas pero nunca quedaban a gusto del cliente. 

Después de varios intentos, Crum se cansó y decidió boicotear el plato. Cortó las patatas más finas que podía haber cortado hasta entonces, parecían papel de fumar. Decidió freírlas en aceite muy caliente y les echó más sal de lo habitual. De hecho les echó mucha sal. Su intención no era que el cliente disfrutara de su plato, sino más bien era un agravio por haber sido tan exigente. Las patatas quedaron duras, crujientes. Era imposible pincharlas con un tenedor. Sin embargo, para sorpresa de Crum, el cliente respondió gratamente. Quedó muy satisfecho con esta nueva creación de patatas chips y corrió la voz entre el resto de comensales del restaurante. La gente empezó a pedir que les prepararan unas patatas iguales y por ello desde entonces el «Moon Lake Lodge» se hizo famoso por sus Saratoga Crunch Chips.

origen de las patatas fritas

Años después, Crum decidió abrir su propio restaurante, especializado en este tipo de patatas. En 1895, ya jubilado, el negocio se reformuló de la mano de William Tappendon, que fue quien decidió empaquetar estas deliciosas patatas fritas en bolsas para poder llevar a cualquier parte. Sin embargo, no fue hasta tres décadas más tarde, en 1920, cuando las patatas alcanzaron fama mundial y se inventó el pela patatas, instrumento que facilitaba enormemente la producción.

Un sinfín de variedades 

Las patatas fritas hoy en día gozan de una fama mundial. Las hay de todo tipo, onduladas, con sal, fritas en aceite, empaquetadas en bolsas, en tubo, artesanas, de sabores, incluso lights. Son un tentempié delicioso al que muy poca gente se puede resistir. Probablemente hayas probado muchos tipos diferentes de patatas fritas a lo largo de tu vida, pero hoy te proponemos probar unas nuevas: 

Comprar patatas fritas

Se trata de estas patatas fritas flor de trufa que puedes encontrara en la web de Que Cocine Peter. Son finas, crujientes y deliciosas. La prepara la cocina MiPlato en Córdoba y se fríen con todo el mimo en aceite de oliva virgen extra 100% con denominación de origen de la Almazara de la Subbética, por eso son tan especiales. Además están sazonadas con pimentón de la vera y sal rosa del Himalaya. Se fríen a baja temperatura y fuego lento. La receta es totalmente artesana y el sabor es único. y crujientes, con un color dorado que le da la fritura con aceite de oliva virgen extra 100% con denominación de origen y su leve sazonado con sal rosa del Himalaya, que consigue una receta artesana y saludable que le da un sabor único y natural a la patata. Además no contienen ni gluten, ni lactosa, ni azúcares añadidos ni conservantes. Por eso no te las puedes perder. Ahora que ya conoces el origen de las patatas fritas, celébralo con estas deliciosas chips.